El Señor de las Bestias

El dinosaurio existía en nuestra mente y sueños… se nos olvidó el valor de buscar

Y la tierra les fue dada, no por la lucha del ser humano mismo, sino por las deidades, los seres imaginarios y míticos a los cuales era más viable invocar ante la insensibilidad de la pereza e ignorancia.

Se organizaron, y se fingieron sorprendidos, al ver como los menos capaces estar en el trono, un trono el cual sentían como obligatorio, debido a la añoranza a un mesías.

El Señor de las Bestias observó como se iban organizando, en propiedad privada de unos cuántos las riquezas; el hombre y su crematística no tenía límites, todo generaba y todo era válido para continuar con su sistema, aunque este mismo como a Danton lo llevó a la guillotina.

La riqueza sin límites, era el límite. El sentido de Solón estaba rebasado por la lógica de la vida, la tan añorada eternidad, el anhelado multiverso, donde todo se puede y hasta tener mil estómagos para saciar a las más voraces hambres, pero ninguna comparada como la de los humanos.

¿Dónde estaba el ser en estos límites?

El hombre se había abandonado dentro de las bardas que brindan seguridad y estados de excepción que convida el poder de los pequeños tronos, debido a que un día ese gran trono lo partieron en mil astillas, y cada uno representaba un feudo.

No era la reconciliación del hombre con la tierra prometida, sino el valor de las ideas, las creencias lo que impulsaba lo bueno y lo malo, las bestias cada tres y seis años se enfrentan como voraces faunos.

¿En cuánto se ha evolucionado?

Los textos presocráticos siguen vigentes, desarrollaron técnicas para sobrevivir, pero la ciencia del hombre la dejaron como algo vulgar, debido a que esto no los dejaría vivir. El sentido de culpa fue muy pesado y era más fácil dejarlo enterrados e invocar su olvido.

La gran plaga llegó, borrando varias teorías del desarrollo, intenciones, y deseos de la continuidad; la sociedad se enfrentó a sus miedos y prefirió esconderse en sus míticas deidades a enfrentarse a los problemas sociales rezagados.

El apocalipto no fue una estrella, ya habitaba en nosotros.

Tiempos de partida: los tiempos del estratega se cumplen y debe partir.

@romansanchezz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entrada siguiente

¡Qué dictadura ni qué las arañas...!

Dom May 30 , 2021
Las falacias caen por su propio peso encima de la ‘autoridad moral’ de sus propagadores Los problemas y la forma de enfrentarlos dan la talla del ser humano. El país está a unos días de elecciones y tenemos los problemas de toda democracia.  No estamos en el caso de Colombia, […]

Puede que te guste