100 años y el PRI

Cien años de la fundación del Partido Comunista de China, así como de su presencia internacional

Ninguna Revolución social podrá avanzar y consolidarse sin la participación activa del pueblo. Así cuente con líderes políticos e ideológicos que aporten pensamiento, acción y postulados que le proporcionen fundamentos del por qué una Revolución, las masas populares son el motor real del movimiento, quienes al ser receptores de injusticias, represión y explotación por parte de un sistema político y económico, es el pueblo en armas, el motor real.

China, como toda nación que el sistema económico imperialista, se apropia de ella para explotar sus recursos económicos y naturales, así como subyugar en todas las formas al pueblo. China en el siglo XIX fue invadida por potencias europeas y Estados Unidos, imponiendo su apetito imperialista.

Mediante emplear sus fuerzas armadas contienen o masacran a los movimientos campesinos y obreros chinos. Otro recurso fue drogar a grandes sectores sociales con opio, lo que deriva en la llamada “guerra del opio”, para combatir que los imperialismos continúen enfermando al pueblo.

Un breve espacio tuvo China durante la Primera Guerra Mundial, en el sentido de que la represión militar imperialista se desvió en este conflicto mundial. Claro que se continuó explotando las riquezas de la nación, para solventar gastos económicos de esta conflagración.

Tan luego de finalizar la guerra mundial, Estados Unidos e Inglaterra urgía recuperar inversión bélica, acelerando el proceso de explotación, así como represión para impedir que las masas se revelen contra el imperialismo y castas privilegiadas chinas, aliadas y cómplices del capitalismo.

Desde fines del siglo XIX e inicio del XX, Mao Tse-tung y otros líderes, cobrarán madurez política e ideológica marxista, al estudiar a Carlos Marx, Federico Engels, Lenin y Trotsky. Líderes que desde el exilio fueron dando forma al proceso revolucionario, así como la urgente necesidad de formar un partido político que sea la base de la lucha y sustento político para el pueblo.

Uno de los temas del “Movimiento del Cuatro de Mayo” de 1919 era la cuestión de cómo hacer de China un país más moderno y, al mismo tiempo, capaz de defenderse del imperialismo occidental. En ese contexto, muchos intelectuales se convirtieron al comunismo, entre otras razones debido a la decepción causada por el Tratado de Versalles, que entregó Shandong a Japón.

Mao es parte de este movimiento y fundó en 1921 el Partido Comunista. Al comienzo es uno de varios líderes. Llegó a ser reconocido para comandar y observado internacionalmente como líder de la Revolución China gracias a una exitosa estrategia de combate para establecer una especie de “contra-estado”. “Desde el campo tomar las ciudades” era su lema. Esta estrategia fue más exitosa que la que asumieron aquellos que usaban como ejemplo la Revolución de Octubre.

Libro de texto escrito por Mao Tse-tung en el invierno de 1939, ‘La Revolución China y el Partido Comunista de China’, con la colaboración de algunos camaradas de Yenán. El primer capítulo, «La sociedad china», fue redactado por éstos y revisado por Mao Tse-tung, quien, por su parte, escribió el segundo: «La revolución china». Un tercer capítulo proyectado, «La construcción del Partido», quedó inconcluso, pues los encargados de su redacción no pudieron acabarlo. Con todo, los dos capítulos presentes, en especial el segundo, han tenido gran importancia para la educación del Partido Comunista de China y del pueblo chino. Los puntos de vista de Mao Tse-tung sobre la nueva democracia, expuestos en este segundo capítulo habían de ser considerablemente desarrollados en su trabajo «Sobre la nueva democracia», escrito en enero de 1940.

Continuando con el texto de Mao, puesto que los principales enemigos de la revolución china en la presente etapa son el imperialismo y la clase terrateniente feudal, ¿cuáles son las tareas de la revolución en dicha etapa?

Incuestionablemente, las tareas principales consisten en golpear a estos dos enemigos, o sea, en realizar una revolución nacional para acabar con la opresión extranjera del imperialismo y una revolución democrática para terminar con la opresión interior de los terratenientes feudales; de estas tareas, la primordial es la revolución nacional para derrocar al imperialismo.

Las dos grandes tareas de la revolución china están interrelacionadas. Sin derrocar la dominación del imperialismo es imposible acabar con la de la clase terrateniente feudal, ya que el imperialismo es el sostén principal de ésta, y viceversa. No se podrá formar poderosos destacamentos revolucionarios para poner fin a la dominación imperialista sin ayudar a los campesinos a derrocar a la clase terrateniente feudal, porque es ésta la principal base social de la dominación imperialista en China, y el campesinado, el contingente principal de la revolución china. Así pues, las dos tareas fundamentales, la revolución nacional y la revolución democrática, son distintas y, a la vez, constituyen una unidad.

Puesto que hoy la tarea principal de la revolución nacional de China reside en combatir al imperialismo japonés invasor de su territorio, y que, para ganar la guerra, es indispensable cumplir la tarea de la revolución democrática, resulta que estas dos acciones revolucionarias ya están ligadas entre sí. Es incorrecto considerar la revolución nacional y la revolución democrática como dos etapas de la revolución tajantemente diferenciadas.

Como ya comenté, Mao estudia a Marx, Engels, Lenin y Trotsky para poder desarrollar el pensamiento comunista chino, por lo que ‘El Estado y la Revolución, título de la obra de V. I. Lenin escrita en agosto-septiembre de 1917. “Lenin consideraba como objetivo principal de esta obra la defensa de la doctrina de Marx y Engels sobre el Estado, contra las deformaciones y las vulgaridades por parte de los oportunistas”. El libro de Lenin El Estado y la Revolución representa una nueva etapa en el desarrollo de la doctrina marxista sobre el Estado y constituye, al mismo tiempo, un programa combativo de acciones prácticas. En el primer capítulo de este libro, Lenin señala que el Estado surgió en una determinada fase del desarrollo social como producto del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase. El Estado es el órgano de violencia de una clase sobre otra. Todos los Estados que existieron hasta hoy fueron órganos de violencia de una minoría, los explotadores sobre la mayoría, los explotados.

La República democrático-burguesa contemporánea es también la forma de dominación de los explotadores capitalistas sobre la mayoría de la población sojuzgada. Lenin señala cómo los social-revolucionarios y los mencheviques falsearon el marxismo al afirmar que el Estado es un órgano de conciliación de clases y cómo, de una manera más sutil, Kautsky falsificó el marxismo, negando la necesidad que tiene el proletariado de destruir la máquina del Estado burgués. En el segundo, tercer y cuarto capítulos, Lenin señala cómo Marx y Engels sintetizando la experiencia de la revolución de 1848-1851 y particularmente, la de la Comuna de París de 1871, llegaron a la conclusión de que el proletariado, al implantar su dictadura -que le es necesaria para aplastar la resistencia de los explotadores y para construir el socialismo-, debe destruir y romper, el viejo aparato del Estado burgués. Lenin señala que lo principal en la doctrina de Marx y Engels sobre el Estado es la teoría de la dictadura del proletariado, y que precisamente esta teoría fue borrada del marxismo por sus enemigos. Lenin subraya reiteradamente, que el Estado burgués no se extingue, como lo predicaban los oportunistas, sino que es destruido por la revolución proletaria; el que se extingue posteriormente es el Estado proletario. En el quinto capítulo, Lenin analiza las bases económicas de la extinción del Estado proletario.

Al poner al descubierto toda la mendacidad de la democracia burguesa que tiene por objeto el engaño y la esclavización de las masas, Lenin deja en claro que la dictadura del proletariado es la primera en la historia, que ofrece una auténtica democracia para el pueblo, que expresa los intereses de la inmensa mayoría. La dictadura del proletariado tiene por objetivo destruir las clases y construir la sociedad comunista. Al caracterizar la primera fase del comunismo –el socialismo–, cuyo principio fundamental es: “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”, Lenin señala que en la fase superior del comunismo cuando, como resultado del desarrollo gigantesco de las fuerzas productivas, se cree una completa abundancia de productos, la sociedad obtendrá la posibilidad de vivir de acuerdo al principio: “de cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades”.

En cuanto a Trotsky, Mao analiza otro aspecto de lo que implica un partido como su actuar revolucionario, por lo que valora que de su libro La Revolución Permanente, escrito en 1929 y publicado en 1930, en respuesta a un ataque a la Teoría de Revolución Permanente elaborada por Trotsky por parte de Karl Radek, exmiembro de la Oposición de Izquierda, quien abogaba por la teoría del «socialismo en un solo país» propuesta por Stalin. Trotsky se proponía clarificar la relación entre sus perspectivas y las de V. I. Lenin respecto a las relaciones de clase y los objetivos internacionales de la Revolución Rusa, Mao incorpora este aspecto, para fortalecer el cómo y por qué las masas deben estudiar sus condiciones de vida, para aprender y racionalizar el por qué la revolución.

Se conoce como la Revolución China de 1949, la Revolución Comunista China al final de la Guerra Civil China. Este conflicto, iniciado en 1927, enfrentó a los nacionalistas chinos del Kuomintang o KMT, guiados por el generalísimo Chiang Kai-shek, con los partidarios del Partido Comunista Chino liderados por Mao.

Se considera que la revolución comenzó en 1946 tras el término de la Segunda Guerra Mundial y la invasión japonesa de China, motivo por el cual los dos bandos, el nacionalista y el comunista, se habían visto obligados a pactar una tregua y formar un frente común contra el ejército invasor. Pero logrado dicho propósito, las tensiones entre ambos reavivaron.

Las negociaciones, que intentaban impedir que la guerra civil se reanudase, fracasaron. Después de varios años de lucha, las fuerzas comunistas se hicieron con el control del país, exiliando a las nacionalistas a la isla de Taiwán. El 1 de octubre de 1949 se proclamó la República Popular China, cuya existencia y régimen socialista de gobierno perduran hasta hoy en día.

Desde 1996, el Partido Comunista concluyó que para poder brindar beneficios al pueblo, el socialismo se debe reestructurar mediante el planteamiento de Lenin en cuanto a un socialismo de mercado, es decir, el desarrollo nacional y social, depende de ir forjando una capacidad económica, productiva, educativa, científica y tecnológica, hacia solventar toda necesidad nacional. Cierto es que se abre China a la inversión extranjera, pero, bajo la Constitución y leyes sin perder “soberanía”, así como hacer valer los derechos laborales, entre otros puntos.

La capacidad financiera es estratégica para la inversión y control de mercado bajo sus propias leyes. En 1999, se fijó el objetivo y meta que para 2030, la nación y pueblo, se cuente con beneficios reales en todos los campos económicos, productivos, de asistencia social, educativa, etcétera, para una nación plenamente competitiva.

2010 es el inicio de ir creando condiciones de romper la pobreza y lograr una sociedad con excelente calidad de vida, logro que se alcanza en 2021. Cabe mencionar que el Partido Comunista establece que cada cinco años es elegido nuevo comité a nivel nacional, donde no cabe la repetir cargo alguno en el partido.

La Constitución establece combate a la corrupción, al grado de que si se comprueba, la penalidad es alta, máxime si el causante es un dirigente o líder del partido, a quien es cadena perpetua, y si es que el alto funcionario comete Traición a la patria y al pueblo, la penalidad es ejecución porque se considera que a quien se traiciona es al pueblo quien deposita confianza en la honradez cabal del funcionario o político, donde no cabe la traición contra un pueblo que contribuye al desarrollo nacional con su fuerza de trabajo.

China alcanza pleno desarrollo en todos los rangos económicos, educativos, científicos y tecnológicos, que permite y obliga el respeto a la identidad de los pueblos originarios así como responder a su calidad de vida, muy a pesar de que se insiste en propagar lo contrario, sobre todo del capitalismo imperialista norteamericano.

Cien años de la fundación del Partido Comunista de China, así como de su presencia internacional.

Si a Cuba no se le mantiene cercada económicamente por parte del imperio gringo, tendría otro papel y condiciones productivas y de vida. Nivel educativo, médico, cultural, científico y otros logros, son referencia de una nación con dignidad.

92 AÑOS DEL PRI

México, luego de la dictadura de Porfirio Díaz, se gesta una revolución desde fines del siglo XIX, donde a nivel nacional surgen protestas y movimientos sociales, con la represión brutal como respuesta. 1910 es el inicio de la Revolución contra Díaz. Madero solamente es una acción contra dicho proceso que no daba respuesta real al conjunto social, siendo Emiliano Zapata y Francisco Villa, cuando cobra identidad el movimiento armado. El asesinato de ambos da paso a una Revolución inconclusa e interrumpida.

La Constitución Política, a nivel mundial, es la más avanzada, sin embargo, con excepción del gobierno de Lázaro Cárdenas, se va desviando y adaptando a necesidades de sectores políticos y económicos ajenos al pueblo.

Plutarco Elías Calles fundó el partido, antes llamado PNR, el 4 de marzo de 1929; gobernó durante 71 años consecutivos, regresó con Peña Nieto y volvió a perder el poder en 2018.

A la fecha cuenta con 92 años de existencia, donde su fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) se concretó el 4 de marzo de 1929, después de que se aprobaran sus documentos básicos en una convención realizada en el Teatro de la República en la ciudad de Querétaro, luego de tres días de discusiones.

El PNR nace con el objetivo de mantener «una disciplina de sostén al orden legal» mediante la «unificación de los elementos revolucionarios del país», según señalaban sus estatutos originales.

A partir de 1938 cambió de nombre a Partido de la Revolución Mexicana (PRM), denominación que mantuvo hasta 1946.

En 1946, se le cambió la denominación y se estableció la de Partido Revolucionario Institucional; este nombre se mantiene hasta la actualidad.

Carlos Salinas de Gortari es quien marca origen de crisis de identidad, de principios doctrinarios y dignidad al extirparle de su dignidad, al convertirlo en aparato de imponer intereses de Salinas y grupos empresariales, punto que se agrava cada vez más, al llegar a depender de empresarios Claudio X. González y Gustavo de Hoyos, al comprar al PAN, PRI y PRD, mermando su presencia, fracturarlos ideológicamente y hacerlos amorfos en un sólo bloque bonsai en Vamos por México.

Es tal la crisis del PRI, que en dos años perdió el 73 por ciento de su militancia, así como consecuencia de venderse para competir en este proceso electoral, al compartir espacio con los otros dos partidos profundiza la fractura interna, donde su dirigente que no líder, Alejandro Moreno Cárdenas, le exige a la militancia que renuncie.

Su respuesta contra dicho movimiento es que son “traidores y colaboradores con Morena”. Pongamos que sí. En ese caso, este remedo de PRI es más traidor a sus bases, principios, doctrina e ideología, al ser un apéndice de empresarios, no del pueblo.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

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