La nueva rectora de la BUAP

Evitar el desvío de recursos; cancelar el turismo académico y la simulación de alta investigación

Conocí a una persona que se reunió con Martha Érika, la esposa de Moreno Valle, recién electa como gobernadora y le dijo: usted tiene la posibilidad de pasar a la historia como la mejor gobernante de Puebla de todos los tiempos.

Necesita usted romper con todo lo negativo que representa su esposo.

La entrevista fue de una franqueza inusitada. Le enumeró absolutamente todos los puntos negros del esposo, los errores, abusos, omisiones y todas las razones por las que terminó siendo odiado y temido.

Me dijo que a lo largo de la charla, la señora asentía, en otras guardaba un silencio sólido que casi se podía tocarA veces se sonrojaba. Escuchó todo con atención, nada comentó.

La gobernadora electa murió antes de asumir el poder.

Quedó en la interrogación si tomaría conciencia de su papel y cómo sería ese sexenio.

El parangón, de alguna manera, procede ahora que en esta semana quedará electa como rectora de la Universidad Autónoma de Puebla, la doctora Lilia Cedillo.

La dama es reconocida casi de modo unánime. Ha transitado bien por la docencia, la investigación y la difusión de la cultura, los tres pilares del ser y quehacer de la universidad.

Aparece una mácula en el proceso que la elige y la camarilla que la gesta.

Camino por la colonia Gabriel Pastor el fin de semana. Veo docenas de coches adornados con globos y pintados con frases como “Viva Lidia Cedillo” y otras lindezas. Entiendo que son parte de una o muchas caravanas de la campaña de la candidata.

Ocurre esto en esa colonia, a unos metros de la privada donde vivió precisamente el Ingeniero Luis Rivera Terrazas, uno de los mejores rectores que ha tenido la institución. Fue un hombre fiel y firme en sus ideas. Ahí frente a su casa le dinamitaron su viejo coche como una manera de combatir su ideología y papel en la UAP.

¿Qué opinaría Rivera Terrazas de esa clase de campañas?

Cuando vi el cortejo festivo en formación, pensé que bien podría tratarse de una campaña para la elección de una reina de la primavera, o del presidente de San Matías Tlalancaleca, o de un diputado cetemista. Me remitió al PRI en su período clásico.

Nada. Era para buscar la rectoría. Lucha que estaba resuelta hace varios meses, cuando el aparato de la burocracia dorada de esa institución gestó, arropó y ungió a la nueva rectora. Otra vez, reminiscencias de los métodos que nada envidiaría el PRI de hace varios lustros.

¿Qué no podría tomarse como modelo el extraordinario ejemplo de la primera ministra alemana Ángela Merkel, quien vive en una casa modestísima, no usa coches blindados, hace el super con su esposo y se viste con una austeridad republicana?

¿Nada le dice esto a quienes están en esos provincianos escalones del poder con carísimos coches blindados y legiones de guaruras y ujieres como los que tenían, formando colas cortesanas Doger, Agüera y me dicen que el actual también?

Justamente por ahí tendría que empezar la nueva rectora a conquistar la autoridad que merece. Puede ser conocida, pero para ser reconocida hay que llegar a la cima. Toda cúspide tiene una dura pendiente.

Moreno Valle llegó fácilmente a la cima… pero sólo en helicóptero. Medio y destino fueron su tumba.

Forma y fondo debieran ser la norma en el nuevo poder.

Un acertado punto de partida sería romper la burocracia dorada que anida desde hace buen rato en la institución. Este sólo hecho, nada simple y sí profundo, de carácter y temple, apenas pondría el nuevo rectorado en sintonía con estilo novedoso y honesto que predica el presidente López Obrador.

Pero son muchas las acciones por emprender. Un principio sería barrer de arriba hacia abajo. Capitalizar en su provecho haciendo todo lo contrario de lo que ha caracterizado a los últimos rectorados. Recuperar el papel de la universidad pública por excelencia, que en ciertas acciones y actitudes le han arrebatado algunas universidades privadas.

Otra sería conectar la formación de profesionales, de hombres en toda la extensión del término, con lo que el país reclama y no tiene, y que precisamente en estos tiempos de crisis de salud, agua, energía y calidad humana, se ha puesto de manifiesto.

Es un requerimiento inaplazable la formación de científicos y profesionales de diversas ramas orientados a la aplicación de la tecnología y el conocimiento hacia las necesidades sociales.

El uso inteligente de las nuevas tecnologías, la fabricación de computadoras, la aplicación de la tecnología solar, los sistemas de purificación de agua, son aspectos que la universidad debe tener presentes en su rol contemporáneo. ¿Por qué no pensar en que todo el estado consuma agua de calidad como la que se procesa y utiliza en los bebederos de la Ciudad Universitaria?

Aspirar a que todos los egresados, todos absolutamente salgan hablando y escribiendo un idioma más, incentivar por todos los medios que desde las preparatorias los muchachos tengan como cimiento filosófico el servir al hombre, más allá del dominio extra de una lengua porque así lo impone el mercado.

Evitar el desvío del dinero para el apuntalamiento de la élite privilegiada que estrena coches con cargo a la rectoría para todos los puestos de dirección o mando; cancelar para siempre el turismo académico o la simulación de alta investigación con el auto otorgamiento de citas y puntos para escalar tramposamente.

En fin, son muchos e importantes los desafíos que tendrá frente a sí la nueva rectora.

Ella y su equipo, hoy más que nunca será visto con lupa.

No puede haber pájaros de antaño en los nidos de hogaño.

xgt49@yahoo.com.mx

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