¿Aprender yo, a mi edad?

No joven, eso sólo es para los chavitos que ya traen el chip integrado…….Uno, ya pasó de moda.

Esta es una de las tantas excusas que dan las personas que rebasan los 50 años, pero ¿es verdad esta afirmación?

Estudios recientes por prestigiadas universidades como la de Oxford y Yale, han demostrado que el cerebro humano nunca, en verdad NUNCA deja de aprender; aprendemos al percibir diversos tipos de ruido, olores, texturas y lo con lo que vemos.

Nuestro cerebro se divide en dos partes denominadas “hemisferios”, cada hemisferio controla de forma cruzada la mitad de nuestro cuerpo; es decir, el hemisferio derecho controla la mitad izquierda de nuestro cuerpo, mientras que el hemisferio izquierdo controla la mitad derecha del mismo.

Dentro de nuestro cerebro tenemos unas “antenitas” llamadas neuronas, en su cabecita hay una parte que lleva por nombre dendrita; ésta se encarga de realizar la sinapsis (micro descargas eléctricas que generan la comunicación entre las neuronas), cada vez que una neurona genera sinapsis con otras, se crean surcos de información y estos cada vez que repetimos una actividad o acción se va ampliando y configurando la información previa.

Nuestro cerebro tiene aproximadamente 100 000 000 000 de neuronas, cada vez que se realiza la sinapsis, se conectan entre 10,000 a 15,000 neuronas en fracción de segundos; por ello les puedo decir que la afirmación que lleva por título este artículo ¡No! es cierta.

Te invito a que fomentes y fortalezcas la lateralidad cerebral; de seguro te estarás preguntando: ¿Qué es la lateralidad? Pues bien, es la facultad de pasar del hemisferio de la creatividad al de la lógica. Recordemos que nuestro cerebro se divide en dos hemisferios, pero el derecho se encarga de la creación de la música, arte, imaginación y la creatividad. Mientras que el hemisferio izquierdo se encarga de controlar el razonamiento, los números, lógica, memoria, etc.

Por naturaleza las mujeres manejan la lateralidad, si no me crees, puedes comprobarlo tú mismo al ver a las mamás o esposas hablar por teléfono, cocinando, vigilando a los niños, escuchando lo que hace la vecina y todavía tiene amarrada la escoba en la cintura y al compás de la música de la radio va barriendo. Hace de cuatro a cinco cosas a la vez, no más. En el caso de los hombres, es limitado que manejen la lateralidad, sí hay excepciones, pero eso no quiere decir que los demás no lo podremos lograr.

Es bien sabido que los niños entre 1 a 6 años son unas esponjitas y absorben todo el conocimiento que está a su alcance, después de ésta etapa el conocimiento le cuesta a los niños por las creencias colectivas que se van inculcando y sobre todo por lo que van imitando, es decir; si un niño ve que los padres leen, escriben, ríen, etc. los niños lo harán en automático, si aunamos el hecho de escuchar que hacer la tarea, estudiar, leer o escribir es un privilegio, los niños no batallarán con las actividades académicas. Retomando nuestro tema, un adulto ya no retiene como un niño, eso es un hecho; pero no por eso deja de aprender o se vuelve inútil, por el contrario las experiencias previas que ha tenido a lo largo de su vida deberán de ayudar a fomentar el aprendizaje y la memorización.

Sácale provecho a la plasticidad del cerebro y genera nuevos conductos neuronales, ¡Nunca dejes de aprender!

Si a pesar de haber llegado a este punto de la lectura, sigues firme en la idea de que no puedes memorizar o aprender, pues es hora de comencemos a trabajar en la Gimnasia Cerebral.

Si deseas capacitarte o capacitar a tu equipo de trabajo en estos temas y no sabes cómo, hacerlo, contáctame a través de mis redes sociales.

Que tengas un excelente fin de semana estimada Red.

Tu seguro amigo Saúl García.

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