Antonio Terán y el patrimonio de Puebla

Un profesional férreo, el doctor en Arquitectura fue un defensor de los tesoros poblanos

En medio del volumen de asuntos que atiende un gobierno, es acertado dedicar un espacio al valor que representan algunos poblanos en el ámbito nacional y aún internacional.

Es el caso del doctor en Arquitectura José Antonio Terán Bonilla, poblano de origen, quien en fecha reciente recibió un justo reconocimiento de la Secretaría de Cultura del estado. Si bien ha brillado fuera de Puebla, nunca ha estado del todo separado de aquí. De hecho, se puede decir que siempre ha tenido un pie en su terruño y el otro en distintos lugares donde su talento y compromiso profesional lo han reclamado.

Su formación académica es muy amplia, baste decir que obtuvo la primera maestría y doctorado de la Escuela de Arquitectura de BUAP, pero además es maestro en restauración de monumentos por el INAH, maestro en Historia del Arte por la UNAM, investigador emérito del CONACYT, miembro de la Academia Mexicana de las Ciencias, y Académico Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, España.

Es autor de más de doce libros y de cientos de artículos en publicaciones científicas especializadas. Además, ha impartido conferencias, seminarios y asistido a congresos en múltiples países, de modo que su valía profesional está más allá de nuestras fronteras.

Pero lo que es digno de subrayar es que su caso ejemplifica el paralelismo que se idealiza en todo profesional, es decir que ciencia y conciencia vayan de la mano. En este aspecto, su compromiso profesional ha sido extra muros.

En diversas ocasiones ha emprendido cruzadas en defensa del patrimonio arquitectónico y cultural de México, enfrentándose lo mismo a presidentes de la República, como José López Portillo, que a  gobernadores, como a Carlos Hank González o Manuel Bartlett. Ello, como es lógico, lo expuso a represalias, pero en todos los casos salió avante y dejó huella de su trabajo y forma de pensar.

Aparte de un profundo conocedor del patrimonio arquitectónico de Puebla, no deja pasar oportunidad para reclamar el cuidado que este merece, y lo hace en estudios, recomendaciones, entrevistas, artículos.

El doctor Terán Bonilla señala que tres serían las condiciones mínimas que se debe exigir a todo gobernador o alcalde Puebla en relación con el patrimonio arquitectónico: Tener cultura, conocer la historia y amar el patrimonio edificado de todos los poblanos.

La ausencia de esto ha originado abusos, negocios, latrocinios y atrocidades. Esto lo ha denunciado con pelos y señales en múltiples ocasiones, y advierte: “la ignorancia, ambición y abuso de malos gobernantes ha originado que en varias ocasiones haya estado en riesgo Puebla de que le retiren la catalogación de Patrimonio de la Humanidad.”

Precisa que en la historia de Puebla figuran dos gobernantes que han dado admirables muestras de su conocimiento del patrimonio y cariño y compromiso con la ciudad, ellos son Francisco de Velazco, un presidente municipal de Puebla de la época del porfiriato, y el gobernador doctor Alfredo Toxqui Fernández de Lara.

Y añade: “abundan los casos en que los hombres del poder en Puebla han estado asesorados por personas ignorantes, y ya sabemos que la ignorancia es la madre de todos los vicios; consecuencia:  los resultados han sido pésimos…”

Toño Terán, como es conocido en el ámbito de los estudiosos de la historia y el patrimonio de México, es un fidelísimo amante de las joyas de Puebla. Puesto a elegir respecto de lo que más le impresiona y admira de Puebla, comenta que es sumamente difícil hacer una selección, y refiere, por ejemplo, que hizo un profundísimo estudio del templo de San Francisco Ecatepec, esa maravilla vecina del templo de Tonantzintla.

Sin embargo, confiesa que tiene muy cerca entre sus valores la Capilla del Rosario, la Casa de los Muñecos, y por supuesto la Catedral de Puebla.

Sin embargo, su erudición en la materia lo ha llevado a enfocar su atención y estudios a temas un tanto raros y hasta curiosos, como es el caso de su trabajo denominado “La Guarida del Diablo, estudio iconográfico de la Misteriosa Casa de Tehuiloyocan”, aquí en Puebla, tema que sería extraordinariamente interesante para una disertación pública del doctor Terán.

De igual modo, realizó un estudio descriptivo que ha expuesto en varias partes del mundo, sobre el bautisterio de la Iglesia de Tochtepec.

Su currículum es voluminoso, y consecuente su compromiso como profesional en estos terrenos de la historia del país. Por todo ello, muy justo el homenaje que recientemente recibió este poblano de dimensión internacional.

xgt49@yahoo.com.mx

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